Varomeando por el mundo: Vilna


Al llegar a la ciudad  lo primero que te hace recordar que en otro tiempo fue parte de la Unión Soviética es la terminal del aeropuerto, Oro Uostas recuerda a los “palacios del pueblo”.

Ciudad súper alegre en la que los jóvenes no recuerdan o no saben del pasado de la nación. Donde se mezcla la comunidad ortodoxa, católica, soviética, europea e incluso judía.

Con el privilegio de tener un barrio, Uzupis, barrio bohemio, que permite considerarse independiente (con bandera propia) de la ciudad. Y una calle llamada de la Literatura.

Comienza en la Puerta de la Aurora, la Iglesia ortodoxa del Espíritu Santo y alcanza el ayuntamiento en una de las arterias principales de la ciudad.

Catedral en plena plaza. Auténtico lugar social de la ciudad. Precioso mercadillo en Navidad. El paseo te llevará a la segunda arteria de la ciudad (Gediminio). Calle comercial, ocio, gente, alegría, …

Ciudad ocupada por el nazismo y durante la época comunista. El edificio de la antigua KGB es testimonio de ello.

Universidad que data del siglo XVI, auténtica joya; en un entorno junto al parlamento de la República.

Pasado judío que queda reflejado en Vokieciai; lugar de genocidio.

Ciudad llena de vida, de juventud que los festivos aprovecha para pasear desde muy temprano  por el jardín frente a la torre de Gediminas.

Varomeando por el mundo: Vilna

Llegar a Vilna ( Lituania ) es prepararse para disfrutar de la gastronomía local. Deliciosa.

Saltibarsciai, una sopa fría a base de remolacha, crema agria y verduras; que decir de los Cepelinai o Didzkukuliai, unas empanadillas de masa de patata con diferentes rellenos; los Koldünai, raviolis rellenos de carne;  Lietuviskus, que en cierta medida nos recordará a la ensaladilla rusa; Kaimiska kepta menke, un bacalao al horno extraordinario;  kraujinai vedarai, morcilla de sangre; dzukiska silkiu, un arenque con champiñones, sopa borscht, cerveza, …

Sin olvidarnos del vino caliente (típico en Navidad). Muy fácil de preparar y que en todos los mercadiños navideños navideños está presente.
Platos que son una auténtica maravilla.
Disfrutamos de ellos en: 

Forto Dvaras, cerca del ayuntamiento. Lugar con encanto para una cena.

Busi Trecias, totalmente recomendable. Muy buen ambiente, comida regional y buena cerveza.

Berneliu Uzeiga, con auténtica comida local.

– Vino caliente ( Glühwein – Glögg)

1.500 ml de vino tinto
250 gramos de azúcar
50 gramos de azúcar vainillado
1 limón
2 naranjas
2 palos de canela
4 uds. de anís estrellado
4 clavos de olor
1 pellizco de nuez moscada

Preparamos

1. Retiramos la piel del limón y de una naranja sin parte blanca y reservamos.
2. Pelar las naranjas y el limón y dejar sin parte blanca desde arriba hacia abajo, siguiendo la linea de los gajos, una vez pelados reservar.
3. Cortamos los gajos justo donde está la membrana y los dejamos limpios, deben quedar sin pieles blancas. Colocamos los gajos en una jarra grande, han de entrar las frutas, especias y los 1.500 ml de vino.
4. Colocamos en vaso el vino, el azúcar (ambos) y hacemos 10 segundos / velocidad 4.
5. Añadimos la canela y las pieles reservadas (una naranja y un limón sin parte blanca) hacemos 10 minutos / varoma / velocidad 1.
6. Añadimos el anís estrellado, el clavo y la nuez moscada; hacemos 15 minutos / 100ºC /velocidad 1. Pasado el tiempo colamos el vino al pasarlo a la jarra, dejaremos las pieles de la naranja y el limón como decoración.

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