Nutrición sana, cuerpo sano


 

Según la OMS, alrededor de 1/3 de las enfermedades cardiovasculares y los tumores se pueden evitar gracias a una dieta equilibrada y saludable.

Una dieta variada y equilibrada es la base de una vida sana.
La nutrición inadecuada, además de afectar al individuo  y el bienestar, es uno de los principales factores de riesgo para la aparición de muchas enfermedades crónicas.

Según la Organización Mundial de la Salud, alrededor de 1/3 de las enfermedades cardiovasculares y los tumores podrían evitarse gracias a una dieta equilibrada y saludable.

Lo que necesitamos

El cuerpo humano necesita todo tipo de nutrientes para funcionar correctamente. Algunos son esenciales para satisfacer la necesidad de energía, otros para la nutrición  célular y otros elementos del cuerpo, otros para hacer posibles los procesos fisiológicos, mientras que otros tienen funciones de protección.
Por esta razón, la comida debe ser lo más variada y equilibrada posible.

  • Cereales
    trigo, maíz, avena, cebada, espelta, y alimentos derivados de ellos (pan, pasta, arroz) producen  hidratos de carbono, que son la principal fuente de energía del organismo. También contienen vitaminas y minerales del complejo B, así como también pequeñas cantidades de proteína.

 

  • Frutas y verduras
    Son una fuente muy importante de fibra, un elemento esencial en el proceso digestivo.
    Las frutas y verduras también son ricas en vitaminas y minerales, esenciales para el funcionamiento adecuado de los mecanismos fisiológicos. Contienen antioxidantes que realizan una acción protectora.

 

  • Carne, pescado, huevos y las legumbres
    Estos alimentos tienen la función principal de proporcionar proteínas. La participación en la “construcción” de los diferentes componentes del cuerpo, promover las reacciones químicas que se producen en el cuerpo, transporte de sustancias en la sangre,  ayudar a la absorción de algunas vitaminas y algunos antioxidantes, son elementos importantes en la construcción de algunas moléculas biológicas.
    Un suministro insuficiente de proteínas puede comprometer estas funciones (por ejemplo, puede perderse masa muscular), pero el exceso es igualmente inapropiado: demasiadas proteínas se transforman en depósitos de grasa y el desperdicio de esta transformación se convierte en sustancias que pueden dañar el hígado. y riñones
    Las carnes, especialmente las rojas, contienen grasas saturadas y colesterol. Por lo tanto, deberían consumirse con moderación.
    El pescado, que tiene un efecto protector sobre la enfermedad cardiovascular (contiene grasas omega-3) y las legumbres, que son la fuente más rica de proteínas vegetales y también son ricas en fibra, se deben consumir con mayor frecuencia.
  • Leche y derivados
    Son alimentos ricos en calcio, un mineral esencial en la construcción ósea. El consumo de leche desnatada y productos lácteos bajos en grasa es preferible.
  • Agua
    Alrededor del 70% del cuerpo humano está compuesto de agua y su presencia, en cantidades adecuadas, es esencial para el mantenimiento de la vida.
    El agua es, de hecho, esencial para la realización de todas las reacciones fisiológicas y bioquímicas de los procesos que ocurren en el cuerpo, juega un papel esencial en la digestión, absorción, transporte y despliegue de nutrientes.
    Es el principal medio por el cual se eliminan las sustancias de desecho de los procesos biológicos.
    Por esta razón, un equilibrio adecuado del “equilibrio hídrico” es esencial para mantener una buena salud a corto, mediano y largo plazo.
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