Varomeando por el mundo: Praga


 

 

Una de las capitales más bonitas de Europa, sin duda alguna. Su ambiente, su encanto, su vida.  Pasear por sus calles, recuerdos medievales. La ciudad de las torres, la ciudad dorada, el corazón de Europa. “Luces de Bohemia”.

Stare Mesto, la ciudad vieja. El ayuntamiento, la torre del reloj, el Clementinum, la torre de la pólvora, nuestra señora del Tyn, San Nicolas  o la capilla de Belén.

Subir a la torre del reloj, es un lujazo. Al caer la tarde las imágenes de la ciudad de las torres son auténticas postales.

Mala Strana. La ciudad pequeña, la maravillosa Iglesia San Nicolás, la iglesia de Nuestra Señora, los jardines Vrtba, la Isla Kampa (callejear) donde los estudiantes y no estudiantes se reunen a orillas del Moldava (que bonito), el Monte Petrin, el muro John Lenon, el Parque Vojan.

Hradcany, el Castillo, la catedral de San Vito, El Loreto, el monasterio de Strahov con la posibilidad de escuchar un concierto por los propios monjes, el paalacio Sternberg.

Josefov: con las seis sinagogas judias, el antiguo cementerio judio, el ayuntamiento, el monasterio de Santa Inés.

Nove Mesto,  la ciudad nueva, la Plaza de Wenceslao, el Museo Nacional, el edificio de la Opera, el Teatro Nacional, el Museo Mucha, Hotel Europa, la casa Danzante.

Perder la vista sobre el  Puente de Carlos desde el Puente Mánes, sobre el Moldava, al anochecer es un placer para los sentidos. Ciudad iluminada.

 

Varomeando por el mundo: Praga

 

Praga  siempre Praga, a orillas del Moldava, …

 

La gastronomía de Praga es amplia y muy variada. Sopas, Knedliky, Utopenec, Bramborak, Goulash, Smazeny Syr, Knuckle.

Salir a comer en Praga es una maravilla. Una gastronomía basada basada en cerdo, patatas, chucrut y cerveza.

Praga es una ciudad que es muy difícil olvidar. Ciudad para volver, para conocer cada calle, cada esquina.

 

Babovka rápida de nata

 

Necesitamos

 

3 huevos

250 gramos de azúcar

250 ml. de nata

300 gramos de harina

1 sobre levadura química (instantánea tipo royal)

2 cucharadas de cacao en polvo sin azúcar

Azúcar glass para espolvorear

Además necesitaremos un molde de corona alto

 

Preparamos

 

Precalentamos el horno a 200º

1. Ponemos en el vaso los huevos, el azúcar y la nata hacemos ahora   6 minutos / 37º / velocidad 3.5.  Acabado el tiempo hacemos 6 minutos más a la misma velocidad, sin temperatura.

2. Añadimos la harina y  la levadura y hacemos 30 segundos / velocidad 2.

3. Engrasamos un molde de corona y echamos en él 2/3 partes de la masa. Lo repartimos bien por la superficie.

4. Coloreamos el resto de la masa con el cacao. Para ello añadimos las dos cucharadas de cacao en la masa que nos ha quedado en el vaso y hacemos unos segundos en velocidad 2.5  hasta que veamos que la mezcla está homogénea. Lo añadimos a la masa anterior.

5. Horneamos 30-40 minutos a 200º. Para saber si está hecho pinchamos con un palo de brocheta, el palo ha de salir limpio y seco y caliente.

6. Una vez frío sacamos el bizcocho del molde y espolvoreamos con azúcar glass. Servimos acompañado de un buen café.

Compárteme

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *