¿Cómo cocinar con cerveza?


 

Dando por hecho que me encanta la cerveza, es frecuente que también la utilice para cocinar buscando ese sabor especial que le proporciona. Comer o cenar con ese toque de cerveza le da un algo especial.

A pesar de ser muy pocos los ingredientes que se necesitan para elaborar una cerveza (malta, lúpulo, levadura y agua) los sabores son muy diversos. Muchísima variedad de cerveza y de sabores.

La malta (cebada, trigo o centeno) aportan el dulzor a la cerveza. El lúpulo será el encargado de proporcionar el amargor y por tanto en cierta medida equilibrar el dulce de la malta. La levadura dará el toque final que hará que una cerveza sea más o menos afrutada, fuerte… No debemos olvidar el agua juega un papel muy importante en el sabor final de una cerveza. Como vemos la variedad es enorme.

Cuanto mas complejo sea el sabor de la cerveza y fuerte (como la pale ale de la India) mas sabor aportará a un plato que en principio es sencillo de cocinar. Por el contrario cervezas más ligeras serán ideales en platos más complejos en sabor. Las cervezas tipo ámbar irían bien con cualquiera de ellos.

El momento en el que se añade la cerveza a un plato también influirá en el sabor final. Un poquito de cerveza rica en lúpulo puede favorecer el plato si se añade justo antes de servirlo. De lo contrario si se añade durante el cocinado puede aportar un extra de amargor no deseado. De la misma forma que cervezas ligeras pueden aportar si se añaden al final del cocinado ya que de añadirla antes perderían todo su sabor.

 

Una pale americana con sabor amargo es buena para acompañar platos sencillos.

Muy buenas para utilizar en platos de carne o para potenciar el sabor de una vinagreta.

 

Una cerveza belga, tipo abadía irá muy bien con todos aquellos platos dulces, afrutados o picantes.

 

Una cerveza ámbar, oscura ira bien sobre casi la totalidad de platos.

Compárteme

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *