Noodles con sésamo

 

Necesitamos

 

  • Para los noodles

250 gramos  de espagueti  

Agua para cocinar

cucharadas de aceite

Semillas de sésamo blanco y negro para adornar

Cebolletas picadas para adornar

 

 

  • Para la salsa

 

2 1/2 cucharadas de salsa tahini

cucharada de mantequilla de cacahuete

1 1/2 cucharadas de salsa de soja dulce

cucharadita de vinagre de sidra o balsámico

cucharada de aceite de sésamo  

Unas gotas de Tabasco (opcional)

Sal y azúcar al gusto

 

Preparamos

 

  1. Cocinamos los fideos de acuerdo con las instrucciones del fabricante. Enjuagamos con agua fría, y reservamos.
  2. Ponemos en el vaso todos los ingredientes de la salsa y hacemos 10 segundos / velocidad 1. (podemos modificar las cantidades de los ingredientes, al gusto)
  3. Calentamos una sartén  a fuego medio y añadimos un poco de aceite. Pasamos los noodles  a la sartén y movemos. Añadimos la salsa de sésamo a los noodles, mezclamos. Adorne los noodles con  semillas de sésamo y los cebollines picados. Servimos a temperatura ambiente.

¿Cómo cocinar con cerveza?

 

Dando por hecho que me encanta la cerveza, es frecuente que también la utilice para cocinar buscando ese sabor especial que le proporciona. Comer o cenar con ese toque de cerveza le da un algo especial.

A pesar de ser muy pocos los ingredientes que se necesitan para elaborar una cerveza (malta, lúpulo, levadura y agua) los sabores son muy diversos. Muchísima variedad de cerveza y de sabores.

La malta (cebada, trigo o centeno) aportan el dulzor a la cerveza. El lúpulo será el encargado de proporcionar el amargor y por tanto en cierta medida equilibrar el dulce de la malta. La levadura dará el toque final que hará que una cerveza sea más o menos afrutada, fuerte… No debemos olvidar el agua juega un papel muy importante en el sabor final de una cerveza. Como vemos la variedad es enorme.

Cuanto mas complejo sea el sabor de la cerveza y fuerte (como la pale ale de la India) mas sabor aportará a un plato que en principio es sencillo de cocinar. Por el contrario cervezas más ligeras serán ideales en platos más complejos en sabor. Las cervezas tipo ámbar irían bien con cualquiera de ellos.

El momento en el que se añade la cerveza a un plato también influirá en el sabor final. Un poquito de cerveza rica en lúpulo puede favorecer el plato si se añade justo antes de servirlo. De lo contrario si se añade durante el cocinado puede aportar un extra de amargor no deseado. De la misma forma que cervezas ligeras pueden aportar si se añaden al final del cocinado ya que de añadirla antes perderían todo su sabor.

 

Una pale americana con sabor amargo es buena para acompañar platos sencillos.

Muy buenas para utilizar en platos de carne o para potenciar el sabor de una vinagreta.

 

Una cerveza belga, tipo abadía irá muy bien con todos aquellos platos dulces, afrutados o picantes.

 

Una cerveza ámbar, oscura ira bien sobre casi la totalidad de platos.

Crema de calabaza y manzana

 

Necesitamos

 

75 gramos de cebolleta cortada en dos trozos
1 diente de ajo
1 pimienta de Cayena (opcional)

1 pizca de nuez moscada
30 gramos de aceite de oliva virgen extra
450 gramos de calabaza cortada en trozos
2 manzana
1 pastilla de caldo de verduras (opcional)
400 gramos de agua
2 ramitas de tomillo fresco (sólo las hojas)
20 gramos de queso parmesano rallado
picatostes (para servir)
Cebollino picado

Creme fraiche

 

Preparamos

 

1. Introducimos en el vaso la cebolleta, el ajo, la nuez moscada y la cayena  y hacemos 4 segundos / velocidad 4. Con la espátula baje los ingredientes hacia el fondo del vaso.
2. Incorporamos el aceite y hacemos 3 minutos / 100º / velocidad 1.
3. Añadimos la calabaza y la manzana pelada y troceada en cuartos hacemos 2 minutos / 100º / velocidad 1.
4. Añadimos la pastilla de caldo  y el agua y hacemos 30 minutos / 100º / velocidad 1. Esperamos unos minutos a que baje un poco la temperatura y hacemos 1 minuto / velocidad progresiva 5-10. (si queremos la crema más ligera añadimos un poco más de agua)
5. Añadimos  el tomillo y el parmesano y hacemos ahora  30 segundos / velocidad 7. Espolvoreamos con  cebollino y servimos con picatostes y creme fraiche.

¿Cómo conseguir el mejor pollo frito?

 

Con unos trucos muy sencillos conseguiremos un pollo frito, crujiente y jugoso.

A la hora de probar un pollo frito esperamos que se jugoso y que también tenga el punto de sal óptimo.

Utilizando salmuera conseguiremos el mejor salado.

¿Qué es la salmuera y por qué la utilizamos?

Una salmuera es una disolución de agua y sal en la que ponemos el pollo macerando durante unas horas. También está la posibilidad de salmuera seca, en este caso frotaríamos el pollo con la salmuera y las especias. Las dos posibilidades son válidas.

Con cualquiera de las dos formas conseguimos que las proteínas se rompan con lo que las fibras musculares pierden rigidez con lo que absorben la salmuera junto con los sabores de las especias que la acompañan. Si empleamos salmuera líquida conseguiremos potenciar la jugosidad de la carne de pollo.

Otro factor muy importante para conseguir un perfecto pollo frito es el recubrimiento. Tiene que ser muy crujiente. De esta forma conseguimos dos cosas por un lado un aporte extra de sabor y por otro favorecemos que el pollo se mantenga jugoso.

Para ello es muy importante dejar el pollo sin cocinar recubierto durante un tiempo (minutos) para favorecer que se adhiera a la piel y de esta forma evitar que se deslice cuando se ponga en contacto con el aceite caliente.

¿Cómo freír el pollo?

Podemos hacerlo de dos manera: en freidora, de esta forma el pollo está completamente sumergido en el aceite o bien en sartén, aquí a los trozos de pollo hay que darle vuelta para que se cocinen.

Usemos una u otra es importante freír poco a poco para que la temperatura del aceite no disminuya. Si la temperatura del aceite disminuye el pollo estará con exceso de grasa y empapado en aceite.

Una vez frito, es aconsejable dejar los trozos en una rejilla. No mucho tiempo. Así estarán totalmente libres de aceite.