
Para todos aquellos que le gusta el tenis, Wimbledon es uno de esos templos mundiales que siempre se ansía en visitar.
En nuestro grupo, entre los más jóvenes, hay jugadores de tenis a los que le gustaría conocer Wimbledon y asñi lo decidimos. Teníamos que dedicarle tiempo en nuestro viaje para conocerlo.
Llegamos a Wimbledon en metro, el viaje no muy largo. Hay que llegar a la última para de la linea. El metro nos deja en el pueblo de Wimbledon, hasta las pistas de tenis hay que caminar un poco, pero no mucho.
Al llegar al club de tenis, se accede directamente a la tienda del club. Allí tenemos dos posibilidades bien visitar el museo o bien visitar las pistas de tenis incluidas la pista central.
Visitar el museo es sencillo, con sacar los tickets a la entrada es suficiente. El museo está muy bien, conoceréis la historia del club de tenis, utensilios empleados en sus comienzos así como partidos emblemáticos jugados.
La otra posibilidad es ver el club de tenis incluida la pista central. Para realizar este tour hay unas horas concretas y puede suceder que cuando lleguéis el cupo esté completo para esa hora y tengáis que esperar unas buenas horas hasta el siguiente tour en caso de que sigáis queriendo visitarlo. Por ello os aconsejamos que la víspera llaméis al club de tenis y confirméis una hora de visita. De esta forma lo tenéis asegurado.
Como fin al paseo también os recomendamos, caso de gustaros la cerveza, un pub casi en frente de la estación de metro, donde se sirve la cerveza más frías de Londres, es lo que anuncian en el pub y tras probarla parece que es asi.
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