Sisig

 

Necesitamos

 

250  de oreja  de cerdo

350 gramos de magro de cerdo troceado (zorza)

1 cebolla grande, picada

3 cucharadas de salsa de soja

¼ cucharadita de pimienta negra molida

1 trocito de jengibre, picado

Chile al gusto

½ cucharadita de ajo en polvo

1 pieza de limón

½ taza de mantequilla (o margarina)

6 tazas de agua

3 cucharadas de mayonesa

1 cucharadita de sal

 

Preparamos

 

  1. Vertemos el agua en un cazo y la ponemos a hervir. Añadimos sal y pimienta.
  2. Ponemos las orejas de cerdo  y cocinamos a fuego lento durante 40 minutos a 1 hora (o hasta que estén tiernos).
  3. Retire los ingredientes hervidos de la olla.
  4. Ponemos la carne de cerdo troceada en una sartén. Cuando estén cocinadas añadimos la oreja y salteamos  hasta que estén doradas; troceamos en trozos finos.
  5. En una sartén ancha, derrita la mantequilla o la margarina. Añadimos la cebolla troceada. Pochamos hasta que esté suave.
  6. Añadimos el jengibre y cocinamos  2 minutos.
  7. Agregue las orejas de cerdo picadas junto con la carne. cocinamos de 10 a 12 minutos.
  8. Ponemos la salsa de soja, el ajo en polvo y el chile. Mezclar bien.
  9. Añadir sal y pimienta al gusto.
  10. Ponemos la mayonesa y mezcle con los otros ingredientes.
  11. Transferimos a una bandeja. Cubra con cebolla verde picada.
  12. Servir caliente acompañada de limón

La cebolla la troceamos en Thermomix: 7 segundos / velocidad 5.

 

Para preparar la mayonesa

 

Ingedientes

400 gramos de aceite de girasol
2 huevos
10 gramos de vinagre
1 cucharadita de sal

Preparamos

1. Colocamos una jarra encima de la tapa del vaso y marcando la función balanza pesamos el aceite. Reservamos
2. Ponemos en el vaso ahora los huevos, el vinagre y la sal. Hacemos ahora 1,5 minutos / 80º / velocidad 5.
3. Acabado el tiempo programado, volvemos programar inmediatamente velocidad 5, sin programar tiempo ni temperatura. Ahora vertemos el aceite, poco a poco, sobre la tapa, sin quitar el cubilete. De esta forma el aceite ira cayendo como un hilo en el interior del vaso.
4. Con la espátula ahora, bajamos los restos de la mayonesa de la tapa y del interior del vaso hacia las cuchillas y volvemos a mezclar 10 segundos / velocidad 3

¿Abrirá Thermomix tiendas en España?

 

Agencia efe

“No lo descartamos, pero todavía no lo tenemos en la agenda”, pues la decisión de abrir en España depende de los resultados de las tiendas piloto que la compañía ha abierto en Austria y en Francia —donde han abierto una tienda insignia en el centro de París—, según ha señalado Fernández-Simal.

Históricamente la red comercial de Thermomix se ha basado en la actividad de clientes-prescriptores que trabajan a comisión. Un modelo que en España ya se apoya en “8.000 profesionales” (cuenta con una red de más de 50 oficinas técnicas) y que le ha servido para facturar 164 millones de euros en 2017, lo cual se traduce en un crecimiento ininterrumpido de siete años.

Thermomix ya ha vendido 595.000 unidades del modelo TM5, un robot capaz de cortar, mezclar, batir, emulsionar, amasar, picar, cocer, freír o cocinar al vapor, entre otras funciones, que ya está presente en el 13,5 % de los hogares.

Según Fernández-Simal, la división de Thermomix en España tiene previsto cerrar el año 2018 con una facturación de 175 millones de euros, un 7 % más respecto a 2017. Desde que la compañía desembarcó en el mercado español en 1979, ha vendido 2,5 millones de unidades de sus diferentes modelos.

En cuanto a volumen de negocio, España es el tercer mercado de Thermomix en el mundo, solamente superado por Alemania, donde en 2017 ha facturado 300 millones de euros, y Francia, con 241 millones. España adelanta en facturación a Italia (152 millones), Polonia (70 millones) y China (47 millones), si bien este último país se convertirá en el primer mercado “dentro de unos años”.

España adora la Thermomix

España es el primer país del mundo en nivel de penetración doméstica, ya que está presente en un 13,5 % de los hogares, y en un horizonte de “unos cinco años” espera alcanzar un índice de penetración del 20 %, así como una “velocidad de crucero” de 200.000 unidades vendidas por año.

“En España los grandes chefs usan Thermomix porque ellos en su casa han crecido” con la máquina, “cosa que no sucede en otros países del mundo”, ha indicado Fernández-Simal. A su juicio, “el producto es caro si no se usa”, por ello —ha reconocido— “la peor publicidad es el cliente que la tiene y no la usa, no el que no la tiene”, porque “se plantea cuestiones como si el precio merece la pena”, mientras que un usuario satisfecho “tiende a compartir su experiencia positiva”.

Para constatar el apego —casi fanatismo— que genera este electrodoméstico bastaba con darse una vuelta por la última edición del congreso Mundo Thermomix, un evento repleto de talleres y ponencias en las que el público, mayoritariamente femenino, demostró sin complejos que su grado de compromiso con este cacharrocon tecnología punta va mucho más allá de lo meramente práctico.

“Hemos realizado un cambio emocional” en el producto “que había sido muy racional en los últimos años” para que el cliente también pueda “pasarlo bien” con el robot. Por eso, desde febrero de este año y sin ningún coste cualquier cliente que lo solicite puede realizar un showcooking en su casa y con amigos acompañados de un agente de Thermomix que hace las de “director de orquesta”.

Pero el modelo de negocio de la compañía va “más allá de la venta de unidades”, dado que el 4 % del crecimiento de la facturación se debe a “la venta de suscripciones y la venta de accesorios”, que suponen el 8 % del volumen de negocio de la empresa “y creciendo”. Asimismo, Thermomix dispone de una plataforma digital con 4.000 recetas de cocina llamada Cookidoo y a la que actualmente están suscritos 60.000 clientes por un precio de 36 euros mensuales.

La empresa está realizando una prueba piloto en Alemania para que desde esta plataforma digital el usuario pueda enviar su lista de la compra al supermercado y recibir los productos en su casa.

Thermomix también publica mensualmente una revista impresa con 35 recetas cuya tirada media es de 40.000 ejemplares. “Se sigue vendiendo al nivel de años anteriores”, mientras que “en diciembre el volumen de venta en quioscos se dobla”.


Pollo de adobo filipino

 

Necesitamos 

 

 

1 taza de vinagre blanco

1/4 taza de salsa de soja

1  ajo

2 cucharaditas de sal

 

1 cucharadita de pimienta molida

1 hoja de laurel

400 gramos de  muslos de pollo con hueso

1 cucharada de aceite de oliva

1 taza de agua

 

Preparamos

 

  1. Ponemos todos los ingredientes en el vaso excepto el pollo, el aceite y el agua. Hacemos 10 segundos / velocidad 5. Reservamos.
  2. En una sartén grande calentamos el aceite y cocinamos las pechugas hasta que estén doradas. Añadimos el agua y el adobo reservado y continuamos cocinando hasta que el pollo esté en su punto.

 

 

Canelones de salchicha y espinacas

 

Necesitamos 

 

50 gramos de queso (el que más nos guste)

200 gramos de cebolla

4 dientes de ajo

500 gramos de tomate sin piel

35 gramos de aceite de oliva

1 cucharadita de sal

Pimienta al gusto

1 cucharadita de orégano

370 gramos de salchicha fresca

400 gramos de espinacas

250 gramos de canelones

 

Preparamos

 

  1. Precalentamos el horno a 180º.
  2. Ponemos el queso en el vaso y hacemos 3 segundos / velocidad 9. Reservamos.
  3. Ahora ponemos en el vaso 100 gramos de cebolla, 2 dientes de ajo, los tomates, 20 gramos de aceite, media cucharadita de sal, pimienta y orégano. Hacemos 5 segundos / velocidad 5. Al terminar hacemos 6 minutos / varoma / velocidad 1. Reservamos.
  4. Ponemos ahora en el vaso la cebolla restante, 2 dientes de ajo y 15 gramos de aceite. Hacemos 5 segundos / velocidad 5.
  5. Añadimos las salchichas y hacemos 5 minutos / varoma / giro a la izquierda / velocidad cuchara.
  6. Añadimos las espinacas con media cucharadita de sal, pimienta y hacemos 5 minutos / varoma / giro a la izquierda / velocidad cuchara. Reservamos.
  7. Rellenamos los canelones con la mezcla de salchicha y espinacas. Colocamos en una fuente de horno. Cubrimos con la salsa de tomate y espolvoreamos con el queso. Horneamos unos 35 minutos a 180º.