Consejos a la hora de cocinar al vapor – Varoma –

Tiempos de cocción al vapor de alimentos

El Varoma

Es una temperatura y tambien un accesorio que  consta de 3 partes (recipiente, bandeja y tapa). El Varoma es un recipiente bastante grande que se coloca inmediatamente por encima de la tapa del recipiente de mezcla (sin el cubilete). Y como decía lo forman tres partes: el recipiente, la bandeja y la tapa. Estos tres elementos encajan perfectamente entre sí por  superposición, sin la necesidad de tener que hacer nada especial. Se utiliza para la carne al vapor, pescado, pastel de carne, albóndigas, pan, postres, tortillas, huevos cocidos, frutas y verduras. Con 500 gramos de agua o caldo en el recipiente podemos cocinar  al vapor los alimentos durante 30 minutos. Para tiempos de cocción más largos, aumentaremos la cantidad de agua en 250 gramos  por cada 15 minutos más. 

En lugar de agua se puede poner una salsa o cualquier receta que necesite la temperatura “VAROMA”: el uso del vapor que es “expulsado” del vaso durante el cocinado nos ayudará a cocinar el alimento colocado en el VAROMA. Por ejemplo cocinamos salsa / pimientos / huevos escalfados en el vaso, en el recipiente del  VAROMA albóndigas / pastel de carne y patatas y terminando en la bandeja VAROMA zanahorias en trozo.

El cestillo 

– Para cocinar al vapor verduras, arroz, albóndigas, huevos (duros). 
Ejemplo: 600 gramos de agua con una cucharadita de sal  en el vaso y en el cestillo de 200 a 300 gramos de arroz (enjuagado para evitar que grupos) y añadir algunas verduras (guisantes u otras piezas pequeñas, patatas, zanahorias, calabacines). Todo ello cocinaremos a temperatura Varoma para el tiempo de cocción indicado para el arroz por el fabricante a velocidad 1. 
– Para filtrar las bebidas, cócteles, bebida de café, etc .. 
– Colocándolo en posición invertida sobre la tapa (sin el cubilete) como una protección contra salpicaduras.
Para retirar el cestillo ayudarse de la espátula.


Cocinar con Thermomix en Varoma

El agua en el vaso se lleva a la temperatura de 100°. De esta manera el vapor se condensa sobre los alimentos situados en el varoma. Esta técnica permite una cocción uniforme. Podemos cocinar los alimentos de vapor sin necdesidad de aceite y manteniendo todo el sabor. 

Preparamos los ingredientes, los pesamos y empezamos a cocinar: 
En primer lugar hay que colocar el vaso. Es importante empezar a trabajar   con el vaso seco, especialmente si vamos a moler, rallar o picar. Ponemos los ingredientes en el vaso, o simplemente verter el agua. 
Vamos colocando y si es necesario pesamos los ingredientes. En caso de que querer probar nuevas recetas, la regla básica es la siguiente: 30 minutos de cocción al vapor requieren la mitad de un litro de agua (500 g) en el vaso. Por cada 15 minutos de cocción en más, es necesario agregar otros 250 gramos de agua. 
Insertamos el cestillo  y pesamos los ingredientes, como por ejemplo, patatas o arroz.Cerramos el vaso con la tapa.
Organizamos los ingredientes en el vaso y la bandeja del Varoma. Nos aseguramos de que las ranuras permanecen libres para que el vapor pueda circular de manera óptima. Colocamos  los alimentos en el Varoma según el tiempo de cocción por ejemplo: ponemos las verduras en el plato de Varoma y el pescado en la bandeja. Para lograr una cocción uniforme, cortaremos las verduras en trozos de igual tamaño. 
Los tiempos de cocción indicados en las recetas son aproximados y dependen de la calidad, estado de madurez y el tamaño, así como también del gusto y las preferencias personales. 
Se recomienda engrasar el recipiente  y la bandeja Varoma para evitar que alimentos como el pescado puedan pegarse. Si deseamos que los sabores de los diferentes alimentos no se mezclen o que las gotas de condensación no caigan en el recipiente, podemos cocinar los ingredientes como la carne o el pescado, envueltos en papel de aluminio.
La cubierta debe colocarse firme y cerrar hermeticamente para evitar el escape del vapor. 

Colocamos el Varoma (sin el cubilete), asegurándonos de que esté estable. Ahora sólo queda elegir el tiempo, la temperatura y la velocidad y el plato comenzará a cocinarse.Al terminar la cocción, retiramos  la tapa, teniendo mucho cuidado, para evitar quemarnos. Y retirarla abriendo para el lado contrario al que estamos.

Consejos para hacer zumos con Thermomix

Cítricos: Naranja, limón, mandarina, pomelo. Cuando hacemos zumos de cítricos en Thermomix, obtenemos zumos integrales, es decir, con toda su pulpa, que es donde encontramos la fibra. La técnica consiste en pelar completamente cada pieza y triturarla. Para que el resultado no sea demasiado denso, debemos añadir al menos 100 g de agua por cada pieza de fruta. EL azúcar o edulcorante es al gusto y en función del grado de maduración de la fruta. Ventajas de tomar zumos integrales en lugar de exprimidos: Según algunos estudios, al exprimir la fruta, estamos eliminando prácticamente toda la fibra, uno de los nutrientes más valiosos, y eliminamos también otros componentes que moderan la velocidad de digestión. Al tomar un zumo en forma líquida, sus componentes (incluido el azúcar) son rápidamente digeridos y absorbidos. Esta situación tiene su respuesta metabólica, diferente a la que ocurre cuando se come una fruta completa o un zumo integral.

Frutas con mucha agua: Las siguientes frutas tienen un contenido de agua del 85% o superior: albaricoque, arándano, melocotón, piña, ciruela, frambuesa, sandía y melón… se ponen en el vaso del Thermomix peladas y sin pepitas, y se trituran 1 minuto en velocidad progresiva 5-10. Son ideales para sorbetes si las congelamos limpias y troceadas y las trituramos en el momento en que vayamos a preparar el sorbete. Conviene añadir el zumo de un limón para potenciar el sabor y retrasar la oxidación. 
Frutas carnosas: Fresas, mango, melocotón, manzana, pera, kiwi, uvas, caqui, ciruela, cereza, aguacate… Son las perfectas para elaborar smoothie (del inglés smooth: suave) es un batido de fruta muy cremoso preparada a base de trozos y zumos de fruta, mezclados con productos lácteos, hielo o helado. La fruta se puede poner fresca o congelada, siempre limpia y troceada. Se pueden añadir vegetales como apio, espinacas, rúcula. A la fruta (y los vegetales opcionales) añadiremos un líquido que puede ser agua, zumo, incluso té frío. Añadimos el elemento espesante, que puede ser yogur, helado, almendras, cereales… y por último endulzamos y aromatizamos con las especias que escojamos.

Consejos a la hora de hacer un puré

Debemos asegurarnos que se ha alcanzado la temperatura adecuada.

Debemos comenzar siempre haciendo velocidades bajas e ir aumentando de forma progresiva, de esta forma prevenimos las salpicaduras.

Cuando hacemos un puré en caliente es recomendable no presionar sobre el cubilete, podrían producirse una vacío en el interior del vaso lo cual podría ser perjudicial para el Thermomix. De igual manera podrían producirse salpicaduras hacia la parte superior que podrían llegar a quemarnos.

Debemos tener cuidado a la hora de retirar la tapa del Thermomix para evitar quemaduras por el vapor, sobre todo cuando trabajamos a altas temperaturas.