Varomeando por el mundo: Carballiño

 

A orillas del río Arenteriro.

Lugar con un más que interesante patrimonio cultural religioso y un mundialmente conocido patrimonio gastronómico: La fiesta del pulpo. Pero vayamos por partes:

El templo de la Veracruz, la iglesia de Santa Baia de Banga, la iglesia de San Cibrán, el Castro Cavadoso, ponte Longal, Pazo de Banga, … historia, arte, arquitectura.

Ciudad termal con el Gran Balneario, en la margen izquierda del río Arenteiro a un paso del centro de la villa; la casa de baños de principios del siglo XX; las termas de  Brués, Moldes y Pontarriza, en el ayuntamiento de Boborás; las de A Rañoa, en Maside, y las de Punxín; completan la oferta termal.

Acércate a Boborás y visita la Iglesia de San Miguel de Albarellos, el Cruceiro de Ponterriza, la iglesia de San Martín de Cameixa, San Julian de Astureses, arte e historia.

Patrimonio con numerosas iglesias de origen románico, Pazos de Arenteiro. Todo ello hace que sea una de las zonas con mayor patrimonio de la provincia.

 

Varomeando por el mundo: Carballiño

 

Hablar de Carballiño es hablar también de gastronomía y de su cada vez más conocida fiesta del pulpo.

El segundo domingo de agosto del orden de cien miel personas llegan a la villa para disfrutar de este manjar y convertir la villa en la capital mundial del pulpo.

Muchos factores influyen en el éxito de esta fiesta pero quizá el carácter popular, en la que oferta gastronómica incluye más productos que el pulpo y por otro el lugar donde se realiza que no es otro que el parque municipal.  La conclusión, como ya comentábamos, es que más de cien mil personas la visitan y disfrutan de 75.000 kilos de pulpo.

El pulpo va asociado a las pulperas que con sus ollas de cobre cuecen varios pulpos al mismo tiempo para terminar ofreciendo un producto espectacular.

Cocer el pulpo tiene su técnica. Debe introducirse en agua hirviendo durante unos segundos y sacarlo, esta ceremonia se realizará hasta tres veces. Mientras el pulpo se sostiene con un gancho. Esto es asustar el pulpo y con esto conseguimos que el pulpo no pierda la piel al cocerlo. Una vez cocido, se cortara con tijera y se servirá con aceite, pimentón y sal. Sencillamente delicioso.

Carne, patatas, empanada y pan completan la oferta gastronómica de la fiesta.

 

Pulpo a feira 

 

Necesitamos

1250 gramos de pulpo

1000 gramos de agua

1/2 cebolla

1 hoja de laurel

500 gramos de patatas

Sal gorda

Aceite de oliva virgen extra

Pimentón dulce

Pimentón picante

 

Preparamos

 

1. Descongelamos y lavamos el pulpo con agua fría. Le quitamos la cabeza y separamos los tentáculos, dejándolos enteros

2. Ponemos en el vaso el agua, la cebolla y el laurel. Hacemos 8 minutos / varoma / velocidad 1.

3. Añadimos los tentáculos al vaso, colocamos el varoma con las patatas peladas y cortadas en rodajas y hacemos 30 minutos / varoma / giro a la izquierda / velocidad cuchara.

4. Dejamos que repose en el  vaso unos 5 minutos

5. Colocamos ahora las patatas en un plato de madera

6. Escurrimos el pulpo en el cestillo y lo cortamos con tijeras en rodajas de 1 cm aprox. Ponemos el pulpo sobre las patatas y ahora condimentamos con sal gorda, aceite y pimentón a nuestro gusto.

Varomeando por el mundo: La Guardia

Donde el río Miño termina formando el estuario que lo une con el océano. Testigo Ínsua (el Alcatraz del Miño) en un tiempo convento, en otro tiempo fortaleza. Hoy forma parte de la costa portuguesa, las corrientes y mareas se encargaron de separarlo de la costa española. Forte da Ínsua, levantado para defensa de los ataques piratas y vida monacal.

Monte de Santa Tecla – visita obligada – con su citania, espacio romano y castreño. Vía Crucis, cruceiro de San Francisco y la ermita de Santa Trega para terminar en los picos de O Facho y San Francisco que nos permiten una vista excepcional del Miño, Portugal, el océano Atlántico y el valle de O Rosal.

Casco urbano en torno al puerto reflejando un pasado y presente marinero, de mar. Descubre las casas Indianas, construidas en su día por los que habían emigrado a América.

Recorre el puerto, casas estrechas, de poca altura, con colorido, casas marineras. Para terminar el paseo en el monumento al marinero desaparecido.

Paisaje grandioso de la costa gallega, pueblo marinero de mar y montaña.

Museo del mar, malecón, lonja, cofradía de pescadores, oceáno Atlántico, Galicia, … te enganchará.

Varomeando por el mundo: La Guardia

Hablar de La Guardia es hablar de mar y prepararse para disfrutar de pescados y mariscos excepcionales. Una langosta excepcional que en verano tiene su día: la “Fiesta de la langosta”.

Recorre las calles próximas al puerto, gastronomía excelente.

Disfrutarás en Casa Olga ( restaurante peculiar con una langosta extraordinaria ) o en la Ribeiriña junto al puerto. Otra perfecta elección.

Langosta thermidor

Necesitamos

3 langostas vivas de unos 600 gramos
1 cucharadita de sal
2 pellizcos de pimienta molida
1 chorrito de aceite de oliva virgen extra
50 gramos de chalotas
100 gramos de mantequilla
20 gramos de brandy
50 gramos de harina de repostería
25 gramos de mostaza Dijon
500 gramos de leche
1 pellizco de estragón seco
100 gramos de queso gruyere rallado
100 – 150 gramos de ensalada mezclum

Preparamos

1. Precalentamos el horno a 180º
2. Cortamos las langostas por la mitad a lo largo y las colocamos en la bandeja del horno con la carne hacia arriba. Espolvoreamos con media cucharadita de sal y un pellizco de pimienta, regamos con el aceite de oliva
3. Horneamos durante 15 minutos. Retiramos del horno y dejamos atemperar
4. Retiramos la carne de las cáscaras, la cortamos en trozos de aproximadamente 2 cm y reservamos. volvemos a poner las cáscaras en la bandeja del horno.
5. Ponemos en el vaso las chalotas y 80 gramos de mantequilla. Hacemos 3 segundos / velocidad 5 y al terminar 6 minutos / varoma / velocidad 1
6. Añadimos el brandy y hacemos 1 minuto / varoma / velocidad 1, sin poner el cubilete para favorecer la evaporación del alcohol.
7. Añadimos la harina y hacemos 2 minutos / varoma / velocidad 2
8. Incorporamos la mostaza, la leche, la sal, la pimienta y el estragón. Hacemos ahora 6 minutos / 100º / velocidad 4
9. Precalentamos el horno a 250º con grill
10. Ponemos 2 o 3 cucharadas de la salsa del vaso en el fondo de las cáscaras de las langostas, distribuimos por encima la carne y cubrimos con la salsa restante. Espolvoreamos con el queso rallado, distribuimos encima la mantequilla restante y gratinamos durante 5 minutos a 250º con grill
11. Servimos la langosta thermidor con la ensalada mezclum

Varomeando por el mundo: Vilna

Al llegar a la ciudad  lo primero que te hace recordar que en otro tiempo fue parte de la Unión Soviética es la terminal del aeropuerto, Oro Uostas recuerda a los “palacios del pueblo”.

Ciudad súper alegre en la que los jóvenes no recuerdan o no saben del pasado de la nación. Donde se mezcla la comunidad ortodoxa, católica, soviética, europea e incluso judía.

Con el privilegio de tener un barrio, Uzupis, barrio bohemio, que permite considerarse independiente (con bandera propia) de la ciudad. Y una calle llamada de la Literatura.

Comienza en la Puerta de la Aurora, la Iglesia ortodoxa del Espíritu Santo y alcanza el ayuntamiento en una de las arterias principales de la ciudad.

Catedral en plena plaza. Auténtico lugar social de la ciudad. Precioso mercadillo en Navidad. El paseo te llevará a la segunda arteria de la ciudad (Gediminio). Calle comercial, ocio, gente, alegría, …

Ciudad ocupada por el nazismo y durante la época comunista. El edificio de la antigua KGB es testimonio de ello.

Universidad que data del siglo XVI, auténtica joya; en un entorno junto al parlamento de la República.

Pasado judío que queda reflejado en Vokieciai; lugar de genocidio.

Ciudad llena de vida, de juventud que los festivos aprovecha para pasear desde muy temprano  por el jardín frente a la torre de Gediminas.

Varomeando por el mundo: Vilna

Llegar a Vilna ( Lituania ) es prepararse para disfrutar de la gastronomía local. Deliciosa.

Saltibarsciai, una sopa fría a base de remolacha, crema agria y verduras; que decir de los Cepelinai o Didzkukuliai, unas empanadillas de masa de patata con diferentes rellenos; los Koldünai, raviolis rellenos de carne;  Lietuviskus, que en cierta medida nos recordará a la ensaladilla rusa; Kaimiska kepta menke, un bacalao al horno extraordinario;  kraujinai vedarai, morcilla de sangre; dzukiska silkiu, un arenque con champiñones, sopa borscht, cerveza, …

Sin olvidarnos del vino caliente (típico en Navidad). Muy fácil de preparar y que en todos los mercadiños navideños navideños está presente.
Platos que son una auténtica maravilla.
Disfrutamos de ellos en: 

Forto Dvaras, cerca del ayuntamiento. Lugar con encanto para una cena.

Busi Trecias, totalmente recomendable. Muy buen ambiente, comida regional y buena cerveza.

Berneliu Uzeiga, con auténtica comida local.

– Vino caliente ( Glühwein – Glögg)

1.500 ml de vino tinto
250 gramos de azúcar
50 gramos de azúcar vainillado
1 limón
2 naranjas
2 palos de canela
4 uds. de anís estrellado
4 clavos de olor
1 pellizco de nuez moscada

Preparamos

1. Retiramos la piel del limón y de una naranja sin parte blanca y reservamos.
2. Pelar las naranjas y el limón y dejar sin parte blanca desde arriba hacia abajo, siguiendo la linea de los gajos, una vez pelados reservar.
3. Cortamos los gajos justo donde está la membrana y los dejamos limpios, deben quedar sin pieles blancas. Colocamos los gajos en una jarra grande, han de entrar las frutas, especias y los 1.500 ml de vino.
4. Colocamos en vaso el vino, el azúcar (ambos) y hacemos 10 segundos / velocidad 4.
5. Añadimos la canela y las pieles reservadas (una naranja y un limón sin parte blanca) hacemos 10 minutos / varoma / velocidad 1.
6. Añadimos el anís estrellado, el clavo y la nuez moscada; hacemos 15 minutos / 100ºC /velocidad 1. Pasado el tiempo colamos el vino al pasarlo a la jarra, dejaremos las pieles de la naranja y el limón como decoración.

Varomeando por el mundo: Estella

La Tierra, la Vid, Las Uvas, La Historia, Sus gentes y … Conjunto de realidades y ambiciones. Al final, este vino SEÑOR.

La ciudad del Ega, monumental, histórica, en la faldas de Montejurra y Urbasa. Origen medieval, nació con el camino de Santiago.

Una ciudad llena de vida: castillos medievales, templos, palacios, plazas, rincones, judería.

Recorrido por el parque de los Llanos, con documentación que indica que existía como tal en el siglo XVI.

En otro tiempo ciudad industrial donde el curtido, las eléctricas, harineras, diferentes gremios aprovechaban el río para su producción. Hoy ciudad más comercial, dirigida hacia toda la merindad con todos los servicios.

Recorre la calle Mayor con todas sus callejas y ponte a imaginar siglos atrás. Ciudad medieval.

Merindad de agricultura: espárrago, uva, cereal, olivo, …

En la ruta del camino de Santiago francés. Parada obligatoria para apreciar su gastronomía, su historia, su arte, sus monumentos, su gente, …

El baile de la era en la plaza de San Juan (plaza de los Fueros), la plaza de Santiago, la iglesia de San Miguel, la iglesia de San Pedro de la Rua, el palacio de San Cristóbal (actualmente casa de la cultura Fray Diego). la iglesia del Santo Sepulcro, el palacio del Gobernador (museo del Carlismo en Navarra), la basílica del Puy, convento de Santa Clara, Recoletas, Palacio de los Reyes de Navarra, puente de la cárcel, calleja de Chapitel, edificio de la estación, la judería de Elgacena, …

Mucho historia que conocer y muchos monumentos que visitar.

Varomeando por el mundo: Estella

Que decir de la gastronomía de Estella. Podemos hablar del gorrín, de unos calbotes, unas pochas, un ajoarriero, truchas, espárragos, menestra de verduras, tarta de San Andrés, Rocas del Puy, quesos, vinos,…

Todo un mundo.

Disfrutar de un buen vino en la vinoteca Urederra.

Para disfrutar de buenos pinchos y tapas:

Comienza frente a la estación,  plaza de la Coronación, el bar Amaya; continúa por la calle San Andrés, el Andía y el Lerma; atravesamos la calle Mayor y llegamos a la plaza de san Juan con parada obligada en Astarriaga, la Cepa; continúa por Calderería y llega a la plaza de Santiago … buenos pinchos.

Para una buena comida: el Navarra, Casanova, Astarriaga; no defraudan.

Acércate a bodegas próximas: a las Bodegas Irache, en pleno camino de Santiago y disfruta de su “fuente de vino” o a las bodegas Monjardín.

Rocas del Puy

– Necesitamos

250 gramos de avellanas (tostadas y sin piel)
100-125 gramos de mantequilla
500 gramos de chocolate fondant en trozos

– Preparamos
1. Ponemos el chocolate en el vaso y hacemos 8 segundos / velocidad 7.
2. Ahora hacemos 3 minutos / 50º / velocidad 2. El chocolate debe quedar bien fundido.
3. Añadimos la mantequilla y hacemos 2 minutos / 50º / velocidad 2. La mezcla debe quedar integrada.
4. Añadimos las avellanas y hacemos 10 segundos / velocidad 1. Las avellanas deben quedar bien mezcladas en el chocolate.
5. Sobre una fuente colocamos papel de hornear. Con una cucharada retiramos porciones de chocolate y las colocamos sobre la fuente hasta terminar el chocolate (cada una con su forma y asegurándonos de coger varias avellanas en cada roca). Guardamos en nevera y retiramos justo antes de servir.