Necesitamos
4 huevos
40 gramos de aceite de girasol
40 gramos de aceite de oliva
125 gramos de azúcar
1 limón
60 gramos de anís
3 gramos de sal fina
2 gramos de levadura
600 gramos de harina
Preparamos
1. Ponemos en el vaso los aceites y la piel de limón y hacemos 2 minutos / 100º / giro a la izquierda / velocidad cuchara. Retiramos la piel de limón y reservamos en un recipiente aparte para que enfríe.
2. Sin lavar el vaso, añadimos 3 huevos enteros y la yema del cuarto (la clara la reservamos para hacer la glasa), el azúcar, y el licor de anís y hacemos 1 minuto / velocidad 3 añadimos el aceite ya templado y hacemos 15 segundos / velocidad 3.
3. Tamizamos la harina con la sal y la levadura y añadimos las ralladuras de limón. Añadimos 500 gramos al contenido del vaso y hacemos 15 segundos / velocidad 6, al terminar 1 minuto / velocidad espiga.
3. Tamizamos la harina con la sal y la levadura y añadimos las ralladuras de limón. Añadimos 500 gramos al contenido del vaso y hacemos 15 segundos / velocidad 6, al terminar 1 minuto / velocidad espiga.
4. Comprobamos la consistencia de la masa, si se pega mucho a los dedos añadimos el resto de la harina y hacemos 15 segundos / velocidad 6 y al terminar 1 minuto / velocidad espiga.
5. Dejamos reposar la masa en un bol, lo tapamos con un paño durante una hora. Una vez levada la masa, formamos porciones del tamaño de una nuez y con cada una de ellas formamos un rulo sobre una superficie ligeramente enharinada, anudar el rulo y los colocamos sobre una superficie untada con aceite. Continuamos hasta terminar la masa.
6. En una olla, preparamos la glasa mezclando el agua, el azúcar y unas gotas de anís y llevamos a ebullición. En cuanto rompa a hervir bajamos la temperatura y dejamos que se vaya formando un almíbar a fuego medio hasta que empiece a coger densidad. Mientras tanto freímos los melindres en abundante aceite, escurrimos en papel absorbente y reservamos.
7. Cuando el almíbar este casi a punto, montamos la clara con unas varillas y la agregamos a la olla del almíbar. Batimos enérgicamente para que se forme la glasa blanca y retiramos del fuego. Echamos de golpe los melindres en esta glasa y removemos con una cuchara grande para que todos queden bañados. Los sacamos a una bandeja cubierta de papel de hornear y los colocamos separados para que se sequen..
Voy a prepararme para hacerla