Variaciones y ofensas sexuales.
– Desde la perspectiva de las nociones de bienestar de la persona y de libertad para el grupo social, las variaciones sexuales o Parafilias hacen referencia a todos aquellos comportamientos sexuales, distintos a la relación heterosexual convencional, que no atentan contra la libertad de las personas.
– Las ofensas sexuales abarcan todo tipo de conductas sexuales que van en contra de la libertad o de la libre aceptación de las personas.
– No es fácil precisar numéricamente el total de las ofensas sexuales, de las que se tiene noticia en pequeña proporción. Todas ellas suscitan un rechazo social muy acentuado y tienden, por tanto, a ocultarse por parte de los ofensores y también por las víctimas por diversas razones y presiones.
– Desde la perspectiva psicológica de los ofensores sexuales, la gravedad está en función del grado de fantasía parafílica para la excitación sexual, del daño causado y del deterioro social y profesional.
El acoso sexual en el trabajo.
– Acoso sexual: comportamiento coactivo de carácter sexual no deseado por la persona a quien va dirigido y que afecta a su dignidad, incidiendo de forma negativa en su situación laboral.
– Retrato robot del acosador:
– Varón.
– Mayor de 40 años.
– Casados.
– Con una vida familiar y sexual insatisfactoria.
– Necesidad de autoafirmación y control.
– Laboralmente, tienen una categoría superior a la acosada.
– Actitud del acosador:
– Coqueteo de forma ofensiva, acercándose sin motivo a la víctima.
– Si se sienten contrariados por la respuesta de la víctima, adoptan posturas de chulería hacia la víctima así como represalias.
Tipos de acoso: a) Hostigamiento leve y verbal. – Chistes, comentarios, conversaciones de tipo sexual, silbidos o piropos ofensivos. b) Hostigamiento no verbal sin contacto físico. – Miradas lascivas, gestos obscenos y guiños de ojos. c) Hostigamiento verbal grave. -Llamadas y/o cartas no deseadas, presiones para salir a tomar copas, a cenar, etc. con intenciones eróticas y/o comportamientos similares.
a) Hostigamiento verbal con contacto físico no deseado. – Toqueteos, pellizcos, palmadas en el culo, sujetarla por la cintura, roces intencionados, acorralamiento, etc.
e) Hostigamiento físico que fuerza la consumación del acto sexual.
– Retrato de la víctima: – Puede ser cualquier mujer, pero se dirige más a profesiones con costumbres y horarios más atípicos, como camareras, azafatas, periodistas, actrices, etc. y a personas con un estatuto laboral más frágil. – Solteras, divorciadas o viudas. – Ambiente laboral con gran predominio de hombres.
– El hostigamiento sexual no consentido puede llevar a represalias (traslados forzosos, despidos, generación de un ambiente de trabajo hostil, etc. …).
– Es frecuente el descenso del rendimiento laboral de las víctimas o la adopción de conductas de escape, como el absentismo y el abandono del empleo.
Consecuencias psicológicas del acoso sexual.
– Victimización –sobre todo en el caso de las víctimas de agresiones sexuales- puede causar consecuencias psicológicas muy negativas en la estabilidad emocional de los afectados.
– El desarrollo del estrés postraumático lo experimenta de un 50 a un 60% de las mujeres agredidas sexualmente.
– Trastorno del estrés postraumático:
– Cuadro clínico que se presenta en sujetos que han sido víctimas de desastres, accidentes o de agresiones provocadas deliberadamente por el ser humano. Las víctimas de agresiones sexuales constituyen el grupo de población más afectado por el trastorno de estrés postraumático.
– Síntomas:
– Hay tres aspectos nucleares.
– En primer lugar, las víctimas suelen revivir intensamente la agresión sufrida en firma de recuerdos constantes involuntarios, de pesadillas y de un malestar psicológico profundo.
– En segundo lugar, las víctimas tienden a evitar o escaparse de los estímulos asociados al hecho traumático.
– En tercer lugar, las víctimas muestran una respuesta de alerta exagerada.
– Todo esto lleva a la víctima a una pérdida de interés por lo que les resultaba atractivo antes, así como también a un embotamiento afectivo.
– Las consecuencias del acoso sexual se asemejan, en mayor o menor grado, a las experimentadas por las víctimas de cualquier otro tipo de agresión sexual.
– Síntomas psicológicos:
– A nivel personal: – Ansiedad y rechazo al trabajo. – Depresión y pérdida de autoestima.
– A nivel interpersonal: – Desconfianza hacia los hombres. – Dificultad para establecer relaciones espontáneas con el otro sexo.
– Síntomas psicosomáticos: – Dolores de cabeza. – Molestias gastrointestinales.
– El mayor o menor impacto psicológico del acoso sexual sobre la víctima depende, de la mayor o menor intensidad de la agresión y del apoyo psicológico previo y del apoyo social encontrado en el entorno de la víctima.
– Es frecuente el ocultamiento del hostigamiento por temer acusaciones de falta de credibilidad o de difamación, o de haber provocado el acoso, etc. … Además, este ocultamiento tiende a acrecentar el impacto psicológico en la víctima.
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