Ensaladilla de patata, pollo y langostinos

Necesitamos

600 gramos de pechuga de pollo sin piel cortada en dados de 1,5 cm

20 gramos de aceite de oliva

10 gramos de zumo de limón recién exprimido

6 pellizcos de sal

1 pellizco de pimienta molida

250 gramos de aceite de girasol

40 gramos de pepinillos en vinagre

1 guindilla verde en vinagre (piparra)

125 gramos de yogur natural

20 gramos de vinagre

1100 gramos de agua

650 gramos de patatas cortadas en dados de 2 cm

3 huevos

2 zanahorias cortadas en dados de 1 cm

400 gramos de langostinos cocidos

140 gramos de maíz en conserva escurrido

200 gramos de lechuga en trozos

 

Preparamos

  1. Colocamos la bandeja Varoma forrada con papel de hornear sobre la tapa del vaso. Pesamos en la bandeja los trozos de pollo, añadimos  el aceite y el zumo de limón. Incorporamos  1 pellizco de sal y la pimienta, mezclamos  bien con la espátula, extendemos y reservamos.
  2. Colocamos una jarra sobre la tapa del vaso, pesamos el aceite y reservamos.
  3. Ponemos en el vaso los pepinillos y la piparra y hacemos 4 segundos / velocidad 7. Retiramos a un bol y reservamos.
  4. Ponemos  en el vaso el yogur y el vinagre y hacemos 2 minutos / velocidad 5 y vamos añadiendo a hilo fino el aceite sobre la tapa para emulsionarlo. Con la espátula, bajamos la emulsión hacia el fondo del vaso.
  5. Añadimos  los pepinillos y la piparra picados y 1 pellizco de sal y hacemos 5 segundos / velocidad 4. Retiramos  a un bol y reservamos  en el frigorífico.
  6. Ponemos  en el vaso 500 gramos  de agua y 2 pellizcos de sal. Introducimos el cestillo y añadimos  las patatas. Situamos  el recipiente Varoma en su posición con los huevos y las zanahorias. Introducimos  la bandeja Varoma con el pollo, tapamos  el Varoma y hacemos 30 minutos / Varoma / velocidad 1. Retiramos  el Varoma. Con la muesca de la espátula extraemos el cestillo y dejamos enfriar las patatas durante unos 30 minutos. Mientras tanto, continuamos  con la receta.
  7. Pelamos los langostinos y los ponemos en una ensaladera con el maíz. Refrescamos  los huevos, los pelamos y cortamos en trozos sobre la ensaladera. Vaciamos  el vaso.
  8. Ponemos  en el vaso 600 gramos de agua y la lechuga. Hacemos 4 segundos / velocidad 4.
  9. Incorporamos  a la ensaladera el pollo, la zanahoria, las patatas y 2 pellizcos de sal. Escurrimos  la lechuga en el cestillo. Añadimos a la ensaladera y mezclamos  bien con la espátula. Añadimos  la salsa de pepinillos y piparra en el momento de servir.

La Dieta del Grupo Sanguíneo

La dieta del grupo sanguíneo se originó alrededor de 1980. Casi 50 años después, sin evidencia científica que la sustente, sigue causando estragos.

Los métodos para adelgazar de forma “rápida, fácil y eficaz” se multiplican de forma exponencial con una velocidad pasmosa. Y, aunque año tras año se desmienten por activa y por pasiva casi todos estos métodos, vuelven a revivir sin apenas verse afectados por la evidencia científica.

Uno de estos métodos es la dieta del grupo sanguíneo, un método con casi 50 años de historia a sus espaldas, el cual fue nombrado por primera vez por el naturópata James L. D’Adamo en 1980 en su libro ‘One Man’s Food… is someone else’s poison‘ (aquel alimento bueno para algunos, puede ser veneno para otros). Posteriormete, su hijo Peter J D’Adamo siguió el camino trazado por su padre, mediante el libro publicado en 1996 ‘Eat Right For Your Type‘ (come de forma adecuada según tu grupo -sanguíneo-), aunque cada uno de ellos fundó centros e institutos diferentes, basados todos ellos en las mismas teorías dietéticas con más que dudosa evidencia.

En que se basa

Aunque actualmente sabemos que existen muchos más tipos de sangre que los que originalmente descubrió el biólogo Karl Landsteiner en el siglo XIX, los mayoritarios siguen siendo los grupos A, B, AB y O. A estos hay que añadir alguno más raro como el grupo “Vel”, entre otros, todos ellos descubiertos en poblaciones puntuales. La división entre grupos se basa en proteínas presentes en los hematíes o glóbulos rojos, cuya mayor importancia en la actualidad es el poder recibir u otorgar transfusiones sanguíneas a cada individuo según su tipo de sangre.

Sin embargo, los defensores de la dieta del grupo sanguíneo rizaron el rizo respecto a esta división. El primero de ellos, supuestamente creador de esta dieta, fue James L D’Adamo, el cual llegó a afirmar que esta división en grupos sanguíneos era una “evolución” basada en las formas de alimentación de los individuos. Por tanto, cada individuo debía comer dependiendo del grupo sanguíneo que poseía, con el objetivo de ganar más salud y evitar diferentes enfermedades cardiometabólicas, sobre todo la obesidad o diferentes tipos de cáncer.

Dado que D’Adamo incluyó entre sus argumentos teorías evolucionistas, inicialmente tuvo buenas críticas. Y, posteriormente, su hijo aún hizo más complejo el asunto, otorgando a cada grupo unas características determinadas:

  •  El grupo O era cazador, por lo que le correspondería comer más carne y grasa, evitando alimentos como trigo, maíz, legumbres o lácteos. Algo similar a lo que aconseja una Dieta Paleo (guardando las distancias).
  •  El grupo A era el agricultor-recolector, al cuál se le prohiben precisamente carnes, pero también lácteos.
  •  El grupo B era el ganadero o nómada, al cuál le sentaría bien la leche, pero también debería evitar el maíz, trigo y legumbres.
  •  El grupo AB o grupo enigma sería una mezcla de los dos anteriores, y podría llevar una dieta mixta, moderando el consumo de carne, maíz y trigo.

Como podemos observar, la familia D’Adamo tenía unos argumentos cuanto menos simplistas en su dieta, y tan solo nombran unos escasos grupos de alimentos, llegando al punto de no saber como definir uno de los cuatro grupos mayoritarios como es el grupo AB, por lo que vaya usted a saber qué alimentos recomendarían a los grupos sanguíneos raros como el anteriormente mencionado grupo Vel.

No existe evidencia científica alguna que respalde las afirmaciones de la dieta del grupo sanguíneo, partiendo de la base de que llaman al grupo 0 el “grupo ancestral”, el cual sería el origen de todos los demás. Según trabajos, como el que se publicó en 2008 en Human Geneticsel grupo 0 sería una mutación entre el grupo A y B, y no el origen de ambos como defienden los creadores de esta dieta.

El Español

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Crema de vino

 

Necesitamos

5 hojas de gelatina
Agua para remojar
120 gramos de azúcar
1 tira de piel de limón,  finamente pelada
½ vaina de vainilla
4 yemas de huevo
200 gramos de vino blanco
400 gramos de nata

 

Preparamos

  1. Ponemos en agua fría la gelatina.
  2. Ahora ponemos en el vaso el azúcar, la cáscara de limón y la vaina de vainilla al vaso, hacemos 20 segundos / velocidad 10 y bajamos con la espátula.
  3. Añadimos la yema de huevo y hacemos 1 minuto / velocidad 3.
  4. Añadimos 30 gramos de vino blanco y la gelatina; hacemos 2 minutos / 60º / velocidad 2,5.
  5. Añadimos 170 gramos de vino blanco y hacemos 1 minuto / velocidad 3. Dejamos enfriar durante aproximadamente 30 minutos. Continuamos  con la receta durante este tiempo.
  6. Lavamos el vaso e insertamos la mariposa en las cuchillas. Añadimos la nata y hacemos velocidad 3 hasta montarla. Juntamos aparte  con la mezcla reservada, mezclamos suavemente. Dejamos reposar en nevera unas horas (3-4 horas). Servimos en copas.