
Pollo con aceite de sésamo y jengibre
Ingredientes (2–3 personas)
- 2 pechugas de pollo (o muslos deshuesados), cortados en dados
- 1 trozo grande de jengibre fresco (unos 50–70 g), cortado en tiras finas
- 2–3 cucharadas de aceite de sésamo (mejor si es tostado)
- 2 cucharadas de salsa de soja
- 1 cucharada de vino de arroz (o jerez seco como sustituto)
- 1 cucharadita de azúcar
- Sal al gusto
- Opcional: un poco de goji o dátiles rojos (muy típico en versiones taiwanesas)
- Opcional: un chorrito de caldo o agua
Preparación
- Preparar el pollo
Corta el pollo en dados y mézclalo con un poco de salsa de soja y el vino de arroz. Déjalo marinar unos 10–15 minutos. - Freír el jengibre
Calienta el aceite de sésamo a fuego medio-bajo.
Añade el jengibre en tiras y sofríelo lentamente hasta que esté fragante (no lo quemes, debe quedar dorado). - Añadir el pollo
Sube un poco el fuego y agrega el pollo. Saltéalo hasta que cambie de color. - Sazonar
Añade la salsa de soja restante, el azúcar y opcionalmente un poco de agua o caldo.
Si usas goji o dátiles, agrégalos aquí. - Cocinar
Cocina unos 5–8 minutos hasta que el pollo esté bien hecho y la salsa se reduzca ligeramente. - Ajustar sabor
Prueba y añade sal si es necesario.
Consejos
- Este plato suele servirse bien caliente, especialmente en climas fríos o como comida reconfortante.
- En Taiwán, a veces se prepara con más líquido tipo sopa y bastante vino de arroz para un efecto más “calentador”.
- Acompáñalo con arroz blanco.
Dejar una contestacion