Suplementos vitamínicos

Cuando nos planteamos recurrir a un suplemento vitamínico es porque hay que aportar vitaminas.

Hay que plantearse a que es debido la necesidad de ese suplemento: porque la dieta no aporta el mínimo de vitaminas necesario, porque el estado fisiológico  hace necesario aumentar el nivel de vitaminas. En cualquier caso tenemos que saber que una dieta equilibrada debe ofrecer todo el aporte vitamínico que un individuo necesita. Desde luego que si cambian las condiciones fisiológicas, como puede ser el caso de un embarazo o de una lactancia, se hace necesario complementar el aporte de vitaminas de la dieta, en este caso concreto el de vitamina B12. Otras situaciones como dietas hipocalóricas o dietas vegetarianas más o menos estrictos pueden necesitar de suplementos de vitaminas.

Pero no debemos caer en un consumo excesivo – abuso – generado por falsos mitos que lo único a donde nos puede llevar es a una situación de hipervitaminosis.
La hipervitaminosis se produce como consecuencia de un consumo vitamínico muy por encima de las necesidades reales de ese individuo, que pueden producir efectos no deseables y letales.
Veamos algunos ejemplos, debido a sus propiedades físico químicas las vitaminas liposolubles (A, D, E, K) son solubles en las grasas y por tanto son las que van a presentar mayores problemas en cuanto a la acumulación en el organismo. Así la vitamina D en cantidades cinco veces superiores a las necesarias provocaría hipercalcemia, calcificaciones. La vitamina A en cantidades superiores a 40 veces la recomendada desencadenaría cefaleas, vómitos, …
En cuanto a las vitaminas hidrosolubles (B y C) se eliminan con mayor facilidad y por tanto es más difícil que se produzcan problemas de acumulación. De todas formas un consumo excesivo puede dar lugar a situaciones de toxicidad.
Tenemos que tener claro que la ingesta de vitaminas tiene que estar ligada a evitar enfermedades como consecuencia de situaciones carenciales en una determinada vitamina. De esta forma conseguimos un estado óptimo del individuo, con salud correcta.
Vigilar nuestra dieta y tener en cuenta cuales son los niveles diarios necesarios y no sobrepasarlos.
Y siempre recurrir a un médico o farmacéutico ante cualquier duda.

Índice de masa corporal

El Índice de Masa corporal ( IMC )  es un valor numérico calculado a partir de la altura y peso del individuo y que nos indicará el grado de obesidad o delgadez de una persona

La fórmula de cálculo es muy sencilla. Tenemos que tener en cuenta que el IMC no indica un rango ideal de peso, sino que refleja la fotografía de como te encuentras en un determinado momento. Aportando datos para conocer de forma rápida situaciones próximas a la obesidad o a la delgadez extrema.
El cálculo es muy sencillo solo tenemos que tener en cuenta el peso del individuo y su altura (diferenciaremos entre hombre y mujer), y aplicar la siguiente ecuación:
Indice de masa corporal (IMC) = Peso (en kg) / (altura)2  en metros. Dividimos por tanto el peso entre el cuadrado de la altura.
En función de los datos obtenidos:
<16.00
16.00 – 16.99
17.00 – 18.49
18.50 – 24.99
25.00 – 29.99
30.00 – 34.99
35.00 – 40.00
>40.00
Infrapeso: Delgadez Severa
Infrapeso: Delgadez moderada
Infrapeso: Delgadez aceptable
Peso Normal
Sobrepeso
Obeso: Tipo I
Obeso: Tipo II
Obeso: Tipo III
Pongamos un ejemplo. Un hombre con una altura de 1,78 y 97  kilos de peso.

Calculamos el IMC = 97 / (1,78)2  = 100 / 3,16 = 30.61

Lo cual se corresponde con una persona obesa con obesidad tipo I

Dieta equilibrada

Fuente: blog.uchceu.es
Se entiende por dieta al conjunto de alimentos que ingerimos de manera habitual y regular. Esas sustamcias nos permiten un correcto estado de salud. Para que una dieta sea correcta desde un punto de vista cuantitativo es necesario que aporte las calorías necesarias para que un cuerpo funcione. Al tiempo que debe proporcionar vitaminas y minerales en cantidad no inferior a las 2/3 partes de los aportes recomendados.
Los nutrientes serán aquellas sustancias presentes en los alimentos que son necesarios para la vida y para mantener un correcto estado de salud. Por otro lado están los nutrientes esenciales que son aquellos que el organismo no puede sintetizar y necesita incorporarlos desde el exterior.
Una dieta sera equilibrada, cuando proporciona cantidad suficiente de alimentos  en función de las características personales (fisiológicas, anatómicas, sexo, estilo de vida) de cada individuo; lo que significa que proporciona el aporte calórico óptimo.
La cantidad de energía que un organismo necesita para vivir se determina a partir de tres parámetros, por un lado el metabolismo basal, que sería la energía necesaria para que las funciones del ser vivo se puedan realizar, por otro la energía que hay que aportar como consecuencia de la actividad física diaria y por otro el aporte calórico que demanda nuestra actividad laboral. La suma de los tres determinará el aporte necesario
 Aquí es cuando entran los nuetrientes, necesarios para el buen funcionamiento de todas las funciones orgánicas. Los encargados de aportar energía son: hidratos de carbono, lípidos y proteínas. El aporte por gramo de de hidratos de carbono y de proteínas es identico de 4 kcal, mientras que cada gramo de lípidos aporta 9 kcal. 
 Una dieta equilibrada debe ser también mixta. Debe incluir todos los grupos alimenticios  (cereales, carnes, pescados, verduras, lácteos, huevos, frutas, grasas y aceites), esto es así porque ningún alimento es completo desde el punto de vista nutricional. Y también equilibrada ya que el aporte calórico debe proceder de los diferentes nutrientes.