Harina de algarroba : sustituto del azúcar

Usos de la harina de algarroba

El uso más común de la harina de algarroba se produce en la preparación de postres en los que puede representar un sustituto del cacao con un menor impacto ambiental y social. El sabor de la harina de algarroba recuerda al sabor del cacao en polvo. Para reemplazar el cacao en polvo en una receta, es suficiente usar harina de algarroba en la misma cantidad.

El sabor de la harina de algarroba se considera más dulce que el sabor del polvo de cacao en polvo. Por lo tanto, tendrá que ajustarse en consecuencia al agregar edulcorantes durante la preparación de las recetas, especialmente en función de sus gustos personales. La harina de algarroba se debe guardar preferiblemente en un frasco de vidrio con tapa o hermético, para guardarla lejos de la luz y en un lugar seco.

También se puede usar como espesante natural en la preparación de cremas dulces y aterciopeladas, salsas para condimentos, mermeladas y helados. Los algarrobos contienen pectina, un agente gelificante y espesante útil en la cocina y también utilizado en la industria alimentaria. La harina de algarroba puede usarse para la preparación de bebidas calientes, en lugar de café soluble , cebada en polvo o cacao.

Desde este punto de vista, la harina de algarroba puede considerarse un sustituto interesante del cacao o el café, especialmente para aquellos que no pueden tomar estos alimentos debido a su contenido de cafeína. Una parte de la harina de algarroba puede ser un ingrediente adicional en la preparación de pasta fresca o pan especial.

Tomar harina de algarroba puede resolver la situación en caso de diarrea . Se debe disolver una cucharadita de harina de algarroba (o dos en los casos más fuertes) en un vaso de agua para dar a los niños tres veces al día, mientras que las cucharaditas de harina se elevan a diez para los adultos, y se deben reiniciar durante el día disuelto en agua tibia o té (una o dos cucharaditas a la vez).

 

La Dieta del Grupo Sanguíneo

La dieta del grupo sanguíneo se originó alrededor de 1980. Casi 50 años después, sin evidencia científica que la sustente, sigue causando estragos.

Los métodos para adelgazar de forma “rápida, fácil y eficaz” se multiplican de forma exponencial con una velocidad pasmosa. Y, aunque año tras año se desmienten por activa y por pasiva casi todos estos métodos, vuelven a revivir sin apenas verse afectados por la evidencia científica.

Uno de estos métodos es la dieta del grupo sanguíneo, un método con casi 50 años de historia a sus espaldas, el cual fue nombrado por primera vez por el naturópata James L. D’Adamo en 1980 en su libro ‘One Man’s Food… is someone else’s poison‘ (aquel alimento bueno para algunos, puede ser veneno para otros). Posteriormete, su hijo Peter J D’Adamo siguió el camino trazado por su padre, mediante el libro publicado en 1996 ‘Eat Right For Your Type‘ (come de forma adecuada según tu grupo -sanguíneo-), aunque cada uno de ellos fundó centros e institutos diferentes, basados todos ellos en las mismas teorías dietéticas con más que dudosa evidencia.

En que se basa

Aunque actualmente sabemos que existen muchos más tipos de sangre que los que originalmente descubrió el biólogo Karl Landsteiner en el siglo XIX, los mayoritarios siguen siendo los grupos A, B, AB y O. A estos hay que añadir alguno más raro como el grupo “Vel”, entre otros, todos ellos descubiertos en poblaciones puntuales. La división entre grupos se basa en proteínas presentes en los hematíes o glóbulos rojos, cuya mayor importancia en la actualidad es el poder recibir u otorgar transfusiones sanguíneas a cada individuo según su tipo de sangre.

Sin embargo, los defensores de la dieta del grupo sanguíneo rizaron el rizo respecto a esta división. El primero de ellos, supuestamente creador de esta dieta, fue James L D’Adamo, el cual llegó a afirmar que esta división en grupos sanguíneos era una “evolución” basada en las formas de alimentación de los individuos. Por tanto, cada individuo debía comer dependiendo del grupo sanguíneo que poseía, con el objetivo de ganar más salud y evitar diferentes enfermedades cardiometabólicas, sobre todo la obesidad o diferentes tipos de cáncer.

Dado que D’Adamo incluyó entre sus argumentos teorías evolucionistas, inicialmente tuvo buenas críticas. Y, posteriormente, su hijo aún hizo más complejo el asunto, otorgando a cada grupo unas características determinadas:

  •  El grupo O era cazador, por lo que le correspondería comer más carne y grasa, evitando alimentos como trigo, maíz, legumbres o lácteos. Algo similar a lo que aconseja una Dieta Paleo (guardando las distancias).
  •  El grupo A era el agricultor-recolector, al cuál se le prohiben precisamente carnes, pero también lácteos.
  •  El grupo B era el ganadero o nómada, al cuál le sentaría bien la leche, pero también debería evitar el maíz, trigo y legumbres.
  •  El grupo AB o grupo enigma sería una mezcla de los dos anteriores, y podría llevar una dieta mixta, moderando el consumo de carne, maíz y trigo.

Como podemos observar, la familia D’Adamo tenía unos argumentos cuanto menos simplistas en su dieta, y tan solo nombran unos escasos grupos de alimentos, llegando al punto de no saber como definir uno de los cuatro grupos mayoritarios como es el grupo AB, por lo que vaya usted a saber qué alimentos recomendarían a los grupos sanguíneos raros como el anteriormente mencionado grupo Vel.

No existe evidencia científica alguna que respalde las afirmaciones de la dieta del grupo sanguíneo, partiendo de la base de que llaman al grupo 0 el “grupo ancestral”, el cual sería el origen de todos los demás. Según trabajos, como el que se publicó en 2008 en Human Geneticsel grupo 0 sería una mutación entre el grupo A y B, y no el origen de ambos como defienden los creadores de esta dieta.

El Español

Super alimentos para todos

 

Edamame

Vainas de soja están llenas de fibra, grasas recomendadas e isoflavonas. Muy adecuadas en la menopausia.

Col rizada

Ricas en vitamina K, que junto con el calcio y la vitamina D favorecen sus huesos fuertes y saludables. Una porción contiene más del 20% de las cantidades diarias recomendadas de vitaminas A y C.

Espárragos

Ricos en vitamina K y fólico

Frijoles

Tienen mucha proteína y son altos en fibra. Pueden disminuir la presión arterial y controlan el azúcar en la sangre.

Pomelo

Ricos en flavonoides que ayudan a disminuir la probabilidad de ciertos tipos de accidentes cerebrovasculares.

Cerezas

Estas frutas tienen flavonoides y antioxidantes.

Papaya

Su color rojo anaranjado proviene del betacaroteno y del licopeno. El licopeno reduce la probabilidad de contraer cáncer de cuello uterino y de mama. También es un antioxidante y mantiene el colesterol y la presión arterial en niveles saludables para ayudar a prevenir enfermedades del corazón.

Yogur natural bajo en grasa

A medida que aumenta la edad el calcio se hace más necesario.  El yogur es rico en calcio. Y mejor si está enriquecido con vitamina D.

Sardinas

Con  ácidos grasos saludables, vitamina D y calcio. Sus grasas omega-3 pueden mejorar la calidad de la leche materna.

Semilla de lino

La linaza molida está llena de fibra y lignanos, compuestos de plantas que actúan como el estrógeno. Estos pueden ayudar a reducir el riesgo de algunos tipos de cáncer, incluido el cáncer de mama. El aceite de linaza es una excelente manera de obtener sus omega-3.

Nueces

También están llenos de ácidos grasos saludables y pueden prevenir el cáncer como parte de una dieta balanceada.

Espinacas

Ricas en fólico. Además de sus beneficios prenatales, reduce las posibilidades de contraer demencia, enfermedades del corazón y cáncer de colon.

¿qué te ayuda realmente a perder peso?

 

¿Debemos pesarnos con frecuencia?

Sí. Las personas que consiguen bajar kilos se pesan con frecuencia, al menos una vez a la semana.

 

¿Qué grasas debemos reducir para bajar peso?

Las grasas saturadas. Menos del 10% de las calorías deberían provenir de las grasas saturadas. Podemos sustituir la mantequilla y alimentos procesados ​​por  aceite de oliva, frutos secos, … Reducir la grasa saturada es beneficioso para la salud en general.

¿Cuándo debo beber agua?

Antes de las comidas. Beber agua, especialmente antes de las comidas, ayuda a llenarse y hace que coma menos. El agua también ayuda a mantenernos hidratado.

Si tenemos una comida fuerte, ¿ debemos saltarnos la cena?

No. No debemos saltarnos comidas. El desayuno es la clave para no saltarse la comida.

¿Debemos planificar nuestras comidas?

Sí. No debemos ser espontáneo en nuestra alimentación.

¿Qué carbohidratos debemos evitar?

Los procesados. Partimos de que el cuerpo necesita hidratos de carbono para funcionar. Pero debemos evitar las bebidas edulcoradas así como alimentos procesados y aumentar frutas y verduras.

¿Actúa el sueño?

La falta de sueño estimula cambios hormonales que hacen que las personas tengan más hambre. Los adultos necesitan de siete a nueve horas por noche para dormir.