Varomeando por el mundo: Lisboa

Pastel de chocolate galardonado Landeau Chocolate, Lisboa

 

Posiblemente el mejor pastel de chocolate del mundo podría estar en Lisboa.

Portugal tiene una larga tradición e historia con el chocolate. Ya en el siglo XVI, los exploradores portugueses encontraron granos de cacao en sus primeros viajes  al  Nuevo Mundo. Primero consumido como una bebida en lugar de como un alimento, el chocolate pronto se convirtió en un producto de lujo codiciado en  toda Europa, y Portugal no fue la excepción.

El chocolate suponía un regalo para la élite de la sociedad. En 1810, Vicente Ferreira ocupó un puesto muy importante en la corte y relacionado con este producto: el de chocolatero para la casa real. Su papel no solo consistía en proporcionar dulces al rey y sus asistentes, sino que también era responsable de suministrar al Hospital Militar Real mantequilla de cacao, que se creía que tenía múltiples propiedades medicinales. Portugal cuenta con verdaderos maestros creativos en este dulce, cuyas preparaciones atraen a una clientela cada vez mayor. Con creaciones de chocolate de todo tipo  para satisfacer cada antojo.

 

Landeau Chocolate


Sofia Landeau descubrió su pasión y talento para el pastel de chocolate cuando vivía en Londres, trabajando medio tiempo en un café mientras estudiaba diseño de interiores. Al regresar a Lisboa, aprovechó la oportunidad para hacerse cargo de un café, donde continuó trabajando y creando recetas de chocolate, y finalmente desarrolló su pastel de autor. Esta rica creación de chocolate fue nombrada la mejor tarta de chocolate de la ciudad por Time Out, además de ser descrita como “diabólicamente buena” en el New York Times.

Landeau Chocolate, Rua Rodrigues Faria 103, 1300-501 Lisboa

Varomeando por el mundo: Praga

 

Una de las capitales más bonitas de Europa, sin duda alguna. Su ambiente, su encanto, su vida.  Pasear por sus calles, recuerdos medievales. La ciudad de las torres, la ciudad dorada, el corazón de Europa. “Luces de Bohemia”.

Stare Mesto, la ciudad vieja. El ayuntamiento, la torre del reloj, el Clementinum, la torre de la pólvora, nuestra señora del Tyn, San Nicolas  o la capilla de Belén.

Subir a la torre del reloj, es un lujazo. Al caer la tarde las imágenes de la ciudad de las torres son auténticas postales.

Mala Strana. La ciudad pequeña, la maravillosa Iglesia San Nicolás, la iglesia de Nuestra Señora, los jardines Vrtba, la Isla Kampa (callejear) donde los estudiantes y no estudiantes se reunen a orillas del Moldava (que bonito), el Monte Petrin, el muro John Lenon, el Parque Vojan.

Hradcany, el Castillo, la catedral de San Vito, El Loreto, el monasterio de Strahov con la posibilidad de escuchar un concierto por los propios monjes, el paalacio Sternberg.

Josefov: con las seis sinagogas judias, el antiguo cementerio judio, el ayuntamiento, el monasterio de Santa Inés.

Nove Mesto,  la ciudad nueva, la Plaza de Wenceslao, el Museo Nacional, el edificio de la Opera, el Teatro Nacional, el Museo Mucha, Hotel Europa, la casa Danzante.

Perder la vista sobre el  Puente de Carlos desde el Puente Mánes, sobre el Moldava, al anochecer es un placer para los sentidos. Ciudad iluminada.

 

Varomeando por el mundo: Praga

 

Praga  siempre Praga, a orillas del Moldava, …

 

La gastronomía de Praga es amplia y muy variada. Sopas, Knedliky, Utopenec, Bramborak, Goulash, Smazeny Syr, Knuckle.

Salir a comer en Praga es una maravilla. Una gastronomía basada basada en cerdo, patatas, chucrut y cerveza.

Praga es una ciudad que es muy difícil olvidar. Ciudad para volver, para conocer cada calle, cada esquina.

 

Babovka rápida de nata

 

Necesitamos

 

3 huevos

250 gramos de azúcar

250 ml. de nata

300 gramos de harina

1 sobre levadura química (instantánea tipo royal)

2 cucharadas de cacao en polvo sin azúcar

Azúcar glass para espolvorear

Además necesitaremos un molde de corona alto

 

Preparamos

 

Precalentamos el horno a 200º

1. Ponemos en el vaso los huevos, el azúcar y la nata hacemos ahora   6 minutos / 37º / velocidad 3.5.  Acabado el tiempo hacemos 6 minutos más a la misma velocidad, sin temperatura.

2. Añadimos la harina y  la levadura y hacemos 30 segundos / velocidad 2.

3. Engrasamos un molde de corona y echamos en él 2/3 partes de la masa. Lo repartimos bien por la superficie.

4. Coloreamos el resto de la masa con el cacao. Para ello añadimos las dos cucharadas de cacao en la masa que nos ha quedado en el vaso y hacemos unos segundos en velocidad 2.5  hasta que veamos que la mezcla está homogénea. Lo añadimos a la masa anterior.

5. Horneamos 30-40 minutos a 200º. Para saber si está hecho pinchamos con un palo de brocheta, el palo ha de salir limpio y seco y caliente.

6. Una vez frío sacamos el bizcocho del molde y espolvoreamos con azúcar glass. Servimos acompañado de un buen café.

Varomeando por el mundo: Estambul

 

Dueña de los atardeceres más bellos del mundo. El embrujo está en sus calles, su ambiente, su gente. Ciudad increible, color, maravillosa arquitectura. Influencia de dos continentes. Seducción a primera vista. Más allá de lo que hay que ver hay que sentir los contrastes, matices y detalles, de una ciudad única.

 

Contemplar Santa Sofía, la Mezquita Azúl, la Torre de la doncella, la mezquita de Suleiman, el palacio de Topkapi, palacio de Dolmebache, San Salvador de Chora, … Posiblemente una de las ciudades más bellas del planeta.

 

Quien no disfruta regateando en el Gran Bazar, mercado de las especias o visitando la Cisterna básílica.

 

Recorrer y atravesar el Bósforo es un auténtico lujo, mientras disfrutamos de una puesta de sol, contemplamos el puente de Fatih Sultan Mehmet o escuchamos a los almuecines llamar a la oración desde las mezquitas. Universo de sensaciones. Asia a un lado, Europa al otro.

 

Callejea por la ciudad vieja y piérdete por sus calles, el puente Galata (que separa la ciudad vieja de la nueva) con los pescadores y las tiendas donde ofrecen los productos recién pescados y al momento cocinados.

 

Recorre la calle Istikal y comprueba como la ciudad vieja va dando paso a una gran metrópolis moderna. Desde torre Gálata hasta la plaza Taksim.

 

Callejea por la ciudad vieja, Eminonu, el antiguo hipódromo, la iglesia de Sergio y Baco. Pasea hasta la colina de Eyup y pararse a  tomar un café en Pierre Loti y terminar visitando la mezquita de Eyup.

 

Varomeando por el mundo: Estambul

 

Disfrutaremos de una gastronomía rica en sabores con influencia árabe. La comida suele empezar con los meze o entremeses como la berenjena asada (patlican salatasi) o la empanada de queso (kasarli borek). Disfrutaremos de Baklava, Burma, Lokum, sopa de lentejas, auténticos kebabkebab döner (relleno de carne, vegetales y salsa de yogur), kebab durum (similar a la anterior, pero con forma de tortilla), kebab ekmek (igual pero con forma de cuña), iskender kebab (carne estofada con salsa de tomate), balik ekmek (kebab de pescado).

 

Pescados frescos en el puerto. Cocinados al momento.

 

Midye dolma o midye tava, mejillones rellenos de arroz. Lahmacun (como una pizza untada con un ragu de carne picada, cebolletas y tomates). Kumpir (patatas rellenas). Pastirma (el jamón otomano, es carne de vaca secada al aire).

 

Y no podemos olvidarnos de los zumos, ¡qué maravilla!, de todas las frutas que uno pueda imaginarse, pero merece la pena el típico zumo de granada.

 

Donde comer

 

Son restaurantes con cocina típica de la zona y con una calidad precio perfecta.

 

House of Medusa

Istambul Enyoyer (y la amabilidad de Carlos)

Restaurante Ozler

Altin Kupa

Restaurante En la luna

 

Baklava

 

150 gramos de pistachos pelados (sin sal)
75 gramos de almendras
75 gramos de nueves en mitades
150 gramos de mantequilla
Unas hebras de azafrán
8 hojas de pasta filo
Para el almíbar:
300 gramos de azúcar
150 gramos de agua
2 cucharadas de zumo de limón
2-3 cucharadas de agua de azahar
3 cucharadas de miel
Preparamos
1. Ponemos en el vaso los pistachos, las almendras y las nueces y hacemos 10 segundos / velocidad 7. Reservamos
2. Aclaramos el vaso y vertemos la mantequilla y el azafrán. Hacemos2 minutos / 90º / velocidad 2. Retiramos del vaso y reservamos en otro bol
– Almíbar
1. Lavamos el vaso, vertemos todos los ingredientes del almíbar y hacemos ahora 15 minutos / Varoma / velocidad 2 sin poner el cubilete para favorecer la evaporación.
–  Pasteles
2. Precalentamos el horno a 180º 
3. Colocamos una lámina de pasta filo sobre una tabla de cocina o sobre una superficie sobre la que se pueda cortar y la pincelamos con la mantequilla fundida. Colocamos encima otras 2 láminas pinceladas con mantequilla. Distribuimos la mitad de los frutos secos sobre la pasta filo y cubrimos con 2 láminas de pasta filo pinceladas con mantequilla. Distribuya el resto de frutos secos y colocamos encima otras 3 láminas de pasta filo pinceladas con mantequillas
4. Cortamos en cuadrados de 6 x 6 cm y doblamos en forma de triángulo o rectángulo. Colocamos los baklava en bandejas de horno forradas con papel de hornear y horneamos 12-14 minutos
5. Vertemos el almíbar en un bol y bañe los baklava. Espolvoreamos con los pistachos triturados y dejamos reposar 24 horas antes de consumir .
Borek de patata

Necesitamos

3 patatas
300 gramos de pasta filo
1 cebolla
2 tomates
150 gramos de queso Emmental
2 ramitas de perejil – solo las hojas –
60 gramos de aceite de oliva virgen extra
100 gramos de leche
1 cucharadita de pimentón
1 cucharadita de tomillo
1 pizca de sésamo
Sal al gusto

 

Preparamos

 

1. Precalentamos el horno a 200º
1. Pelamos las patatas y la cocemos
2. Añadimos al vaso la  cebolla (ya pelada), la patata, tomate, el queso, el tomillo el perejil, la pimienta y la sal. Hacemos 5 segundos / velocidad 7 (que quede bien picadito y mezclado). Reservamos
3. Ponemos ahora en el vaso los dos huevos ( reservamos una yema), la leche y el aceite. Hacemos 5 segundos / velocidad 4. Que quede bien batido. Reservamos
4. Cogemos ahora una lámina de pasta filo, la untamos con la mezcla de huevo y añadimos dos o tres cucharadas de la masa reservada. Envolvemos dando la forma que más nos guste. Al terminar untamos con la otra yema y  los espolvoreamos con sésamo
5. Seguimos haciendo hasta terminar toda la masa
6. Colocamos los borek sobre la bandeja del horno forrada con papel de hornear y llevamos al horno 40 minutos (o un poco menos hasta que veamos que los borek están dorados).
7. Esperamos a que enfríen y los colocamos en una bandeja. Terminamos espolvoreando con tomillo y un chorrito de aceite de oliva por encima.

Varomeando por el mundo: Carballiño

 

A orillas del río Arenteriro.

Lugar con un más que interesante patrimonio cultural religioso y un mundialmente conocido patrimonio gastronómico: La fiesta del pulpo. Pero vayamos por partes:

El templo de la Veracruz, la iglesia de Santa Baia de Banga, la iglesia de San Cibrán, el Castro Cavadoso, ponte Longal, Pazo de Banga, … historia, arte, arquitectura.

Ciudad termal con el Gran Balneario, en la margen izquierda del río Arenteiro a un paso del centro de la villa; la casa de baños de principios del siglo XX; las termas de  Brués, Moldes y Pontarriza, en el ayuntamiento de Boborás; las de A Rañoa, en Maside, y las de Punxín; completan la oferta termal.

Acércate a Boborás y visita la Iglesia de San Miguel de Albarellos, el Cruceiro de Ponterriza, la iglesia de San Martín de Cameixa, San Julian de Astureses, arte e historia.

Patrimonio con numerosas iglesias de origen románico, Pazos de Arenteiro. Todo ello hace que sea una de las zonas con mayor patrimonio de la provincia.

 

Varomeando por el mundo: Carballiño

 

Hablar de Carballiño es hablar también de gastronomía y de su cada vez más conocida fiesta del pulpo.

El segundo domingo de agosto del orden de cien miel personas llegan a la villa para disfrutar de este manjar y convertir la villa en la capital mundial del pulpo.

Muchos factores influyen en el éxito de esta fiesta pero quizá el carácter popular, en la que oferta gastronómica incluye más productos que el pulpo y por otro el lugar donde se realiza que no es otro que el parque municipal.  La conclusión, como ya comentábamos, es que más de cien mil personas la visitan y disfrutan de 75.000 kilos de pulpo.

El pulpo va asociado a las pulperas que con sus ollas de cobre cuecen varios pulpos al mismo tiempo para terminar ofreciendo un producto espectacular.

Cocer el pulpo tiene su técnica. Debe introducirse en agua hirviendo durante unos segundos y sacarlo, esta ceremonia se realizará hasta tres veces. Mientras el pulpo se sostiene con un gancho. Esto es asustar el pulpo y con esto conseguimos que el pulpo no pierda la piel al cocerlo. Una vez cocido, se cortara con tijera y se servirá con aceite, pimentón y sal. Sencillamente delicioso.

Carne, patatas, empanada y pan completan la oferta gastronómica de la fiesta.

 

Pulpo a feira 

 

Necesitamos

1250 gramos de pulpo

1000 gramos de agua

1/2 cebolla

1 hoja de laurel

500 gramos de patatas

Sal gorda

Aceite de oliva virgen extra

Pimentón dulce

Pimentón picante

 

Preparamos

 

1. Descongelamos y lavamos el pulpo con agua fría. Le quitamos la cabeza y separamos los tentáculos, dejándolos enteros

2. Ponemos en el vaso el agua, la cebolla y el laurel. Hacemos 8 minutos / varoma / velocidad 1.

3. Añadimos los tentáculos al vaso, colocamos el varoma con las patatas peladas y cortadas en rodajas y hacemos 30 minutos / varoma / giro a la izquierda / velocidad cuchara.

4. Dejamos que repose en el  vaso unos 5 minutos

5. Colocamos ahora las patatas en un plato de madera

6. Escurrimos el pulpo en el cestillo y lo cortamos con tijeras en rodajas de 1 cm aprox. Ponemos el pulpo sobre las patatas y ahora condimentamos con sal gorda, aceite y pimentón a nuestro gusto.